Con las cifras en la mano, Santa Coloma de Gramenet continúa siendo una de las ciudades más seguras de toda Cataluña. Pero, como ha sucedido con el resto de ciudades del Área Metropolitana de Barcelona, ha habido un incremento de delitos —robos y ocupaciones— en los pasados meses derivados de las consecuencias de esta pandemia. Desde el equipo de gobierno no hemos escatimado esfuerzos para abordar de manera inmediata esta situación ejecutando el Plan Integral de Seguridad y consensuando medidas con los grupos municipales a través del Pacto Local. En el marco del pacto conjunto, este mes de agosto hemos incrementado el cuerpo de la Policía Local, con 18 nuev@ agentes y 13 efectivos de los Mossos d’Esquadra, tal y como le exigimos en su día al conseller d'Interior, Miquel Buch.
Pero tener más efectivos policiales no va a reducir los delitos a cero, porque esto es una quimera. Desde el equipo de gobierno entendemos la seguridad como la garantía del derecho a vivir en un entorno seguro, siempre desde un abordaje integral, vinculando seguridad con convivencia y civismo. Sabemos que en la percepción ciudadana de seguridad influye el uso del espacio público de manera cívica y responsable por parte de los y las colomenses, además de una buena iluminación de las calles. Para esta tarea, cabe destacar el inestimable trabajo de los agentes cívicos nocturnos –serenos- y del Equipo de Mediación, en la prevención de conflictos vecinales y de situaciones indeseables, siempre en estrecha colaboración con los cuerpos policiales y los servicios municipales. El siguiente reto en seguridad es poder proteger a las mujeres e hijos de las violencias machistas y acabar con las ocupaciones ilegales. En estos ámbitos, más allá de las medidas que contemplamos en el pacto local, es imprescindible un cambio legislativo. Desde el mundo local seguiremos presionando para que esto se haga realidad