Estamos viviendo uno de los momentos más duros en la vida e historia de nuestra ciudad. Esta pandemia está arrebatando la vida a muchas personas cercanas y a nuestros seres queridos y haciendo enfermar a muchas personas de nuestro entorno profesional y personal, provocando a la vez paro, ERTOS, o lo que es peor, quedarse sin ningún tipo de ingresos para poder hacer frente a la hipoteca o al alquiler de las viviendas. Desde el Ayuntamiento, todo el consistorio unido (gobierno y oposición) estamos dejándonos la piel para aliviar este grave impacto del coronavirus en muchos hogares y en la actividad comercial de la ciudad, dando nuestro apoyo incondicional, sin descanso, a quien lo necesita: a los colectivos más vulnerables, a través del refuerzo de los Servicios de Atención a Domicilio; a las familias con escolares, a partir de las tarjetas comedor, y disminuyendo la carga inmediata que supone el pago de impuestos a las familias y comercios. En definitiva, estamos poniendo en marcha todas aquellas ayudas que hagan falta para hacer frente a esta grave situación de emergencia que vivimos, de consecuencias locales y mundiales.
Desde la segunda semana de marzo, que activamos el Plan Básico de Emergencias Municipales, y en comunicación constante con las autoridades sanitarias competentes (Gobierno central y Generalitat de Catalunya), hemos activado un paquete de diferentes medidas locales en tres líneas básicas: la línea de carácter social, de apoyo a las familias, a mayores y personas más vulnerables; la línea de intensificación del mantenimiento y desinfección del espacio público, y la de estricto cumplimiento al Real Decreto de Estado de Alarma, a través del magnífico trabajo de nuestros cuerpos de seguridad –agentes de la Policía Local y Mossos d’Esquadra–. En esta situación, mi más sincero agradecimiento, de corazón, a los y las profesionales sanitarios, por una labor quimérica en tiempos más que difíciles, y mi especial reconocimiento y gratitud a todas aquellas personas que trabajáis y/o estáis al frente de supermercados, comercios de alimentación y mercados municipales; a nuestros profesionales de Servicios Sociales, equipos de Limpieza Viaria y a todos los trabajadores y trabajadoras del Ayuntamiento, que estáis trabajando de manera incansable estos días tan duros. También, debo hacer especial mención a los voluntarios y voluntarias que, desde entidades o a título anónimo, estáis cosiendo mascarillas o ayudando a las personas que más lo necesitan, desde la solidaridad y el altruismo. ¡Sois todo un orgullo para toda Santa Coloma! Y también a la UME (Unidad Militar de Emergencia) que nos ha ayudado en tareas de desinfección de los espacios de las residencias de personas de la tercera edad.
Mantengo mi mensaje de estos días, como ya os he transmitido a través de redes y canales oficiales, porque sigue siendo fundamental apelar a la responsabilidad de toda la ciudadanía, y cumplir con el deber de permanecer en casa, porque solo así podremos parar la curva de este virus y salir de este oscuro túnel. Deciros que cuando finalice el confinamiento, no desfalleceros a la hora de abordar el impacto y las consecuencias económicas y sociales que este virus pueda dejar en nuestra ciudad. Estaremos ahí para todas y todos vosotros.
Porque, junt@s lograremos vencer esta pandemia y reconstruir nuestra ciudad reforzando valores que tal vez habían quedado atropellados entre tanta inmediatez, ruido, contaminación y, a veces, toxicidad. Estoy segura de que los mejores valores que abanderan a esta ciudad: la solidaridad, la empatía y la resiliencia ondearán con fuerza.