Rompiendo barreras económicas: la ciudadanía podrá disfrutar de las piscinas municipales a unos precios más asequibles

Publicatdoen L'Ajuntament Informa del 29 de mayo de 2026

Hay decisiones que definen la forma de entender una ciudad y la responsabilidad de un gobierno. Garantizar que todas las familias de Santa Coloma puedan acceder a las piscinas municipales durante los meses de mayor calor es una de ellas. En un contexto de cambio climático, con veranos y temperaturas cada vez más extremas, las administraciones públicas tenemos el deber de actuar. Y esto significa tomar decisiones valientes para que nadie quede atrás. Por eso, desde el gobierno hemos hecho un ejercicio claro de responsabilidad política y social impulsando una reducción de los precios de las piscinas descubiertas y estableciendo tarifas más asequibles para las personas residentes en Santa Coloma.

 

Las piscinas municipales de Can Zam y Torribera, además de equipamientos deportivos y espacios de ocio, son los refugios climáticos con mayor capacidad de aforo de la ciudad. Espacios esenciales de salud, bienestar y protección frente a las altas temperaturas. Y precisamente por esta función social, no podíamos permitir que el factor económico se convirtiera en una barrera. Por eso, el equipo de gobierno ha intervenido activamente para que las nuevas tarifas prioricen a los vecinos y vecinas de Santa Coloma, una medida que hemos defendido como una decisión política irrenunciable. Garantizar la igualdad de oportunidades significa también garantizar que cualquier niño, persona mayor o familia pueda protegerse del calor en condiciones dignas y asequibles.

 

Las nuevas tarifas responden a una demanda real de la ciudadanía y tienen el objetivo de eliminar barreras económicas y facilitar que más personas puedan utilizar estos equipamientos. Esta reducción tiene, además, una voluntad de ampliar el acceso a los refugios climáticos de la ciudad en las horas de mayor calor. Santa Coloma da así un paso adelante para consolidar un modelo de ciudad más resiliente, más saludable y más justa. Afianzan este compromiso con la ampliación de la red de refugios climáticos en los barrios, con más sombra, más vegetación y más espacios públicos pensados ??para cuidar a las personas. Porque combatir los efectos del calor extremo es también defender el derecho de la ciudadanía a vivir con dignidad, salud, calidad de vida y bienestar.