Somos, vivimos y compramos en el barrio: el comercio de proximidad genera oportunidades y progreso de ciudad

Publicado en L'Ajuntament Informa del 12 de diciembre de 2025

Estas Navidades volvemos a reivindicar uno de los activos más queridos y más valiosos de Santa Coloma: nuestro comercio de proximidad, el que da vida a las calles, crea vínculos entre vecinos y vecinas y vertebra nuestra identidad como ciudad. Con la campaña «Soy, vivo y compro en Santa Coloma», queremos recordar que comprar en las tiendas de los barrios, en los mercados municipales y en los mercados de venta no sedentaria —conocidos como mercadillos— es una manera directa y real de contribuir al bienestar colectivo y al progreso de ciudad. Cuando escogemos el comercio local, reforzamos la cohesión social, impulsamos nuestra economía y favorecemos la creación de oportunidades de empleo a muchas personas y familias colomenses. Es un gesto cotidiano que se convierte, a su vez, en un compromiso con la Santa Coloma que avanza.

El tejido comercial colomense -con el trabajo imprescindible de la Agrupación del Comercio y la Industria, de los mercados municipales y de los paradistas- ha preparado una programación variada de dinamización para llenar de vida nuestras calles durante estas fiestas. La Gramota de la Agrupación visita estos días establecimientos y plazas para compartir el espíritu navideño; los niños podrán disfrutar del Tió gigante instalado en diferentes puntos de la ciudad y de los hinchables itinerantes hasta el 4 de enero; y diversas ferias de artesanía, coleccionismo y actividades familiares se extienden por todos los barrios, convirtiendo a Santa Coloma en un gran espacio comercial abierto. Este conjunto de iniciativas anima el ambiente navideño, acerca la ciudadanía en el comercio de proximidad y pone en valor la tarea, el esfuerzo y la dedicación de los comerciantes.

Comprar en Santa Coloma es disfrutar de una experiencia de calidad y confianza: productos cuidadosamente seleccionados, una oferta variada y cercana, un trato humano que sólo se encuentra en el comercio de barrio, y una manera de consumir más responsable y sostenible. Es también contribuir a una ciudad que no deja de mirar hacia delante, que crece con las personas y que convierte el consumo de proximidad en una herramienta de progreso. Por eso, esta Navidad y cada día del año, les invito a seguir haciendo ciudad desde lo más genuino: ¡somos, vivimos y compramos en Santa Coloma, demostramos nuestro orgullo colomense!