Cada año sufrimos temperaturas más extremas, el calor se adelanta en el tiempo y se alarga durante más meses del año. Lo que hace unos años era una situación excepcional, se ha convertido en una realidad que afecta a la vida cotidiana de la ciudadanía y, en especial, de las escuelas. Desde los gobiernos locales estamos activando medidas eficaces para hacer frente al reto del cambio climático, que está detrás de estas extremas temperaturas. Porque gobernar es dar respuesta a los retos de ciudad y actuar con responsabilidad. Por eso hemos decidido acelerar algunas actuaciones previstas dentro del Plan Escuelas Futuro y poner en marcha medidas urgentes para mejorar el confort térmico de los centros educativos de infantil y primaria de la ciudad. Lo hacemos porque el bienestar de los niños, equipos docentes y de toda la comunidad educativa es una prioridad política y una obligación institucional. Garantizar unas buenas condiciones para aprender es también garantizar una educación de calidad.
El Ayuntamiento invertirá más de un millón de euros en actuaciones concretas y eficaces: ventiladores de techo o pared adaptados a cada aula, renovación de ventanas para facilitar la ventilación natural, sistemas de protección solar en las fachadas más expuestas y sustitución de la iluminación por tecnología led, que genera menos calor. Son medidas definidas a partir de un análisis técnico de las necesidades de cada centro para ofrecer una respuesta rigurosa, equitativa y útil. Este esfuerzo se suma al Plan Escoles Futur, que moviliza 24 millones de euros hasta el 2030 para modernizar las escuelas públicas de la ciudad, y se complementa con el Plan de sombras, que transformará los patios con nuevas pérgolas y más vegetación para que también los espacios exteriores sean más confortables.
Siempre he defendido que la educación es la mejor inversión para avanzar en los retos de futuro. Hoy esta convicción nos pide ir un paso más allá: adaptar las escuelas a los efectos del cambio climático y hacerlo sin esperar a que el problema sea aún mayor. Ésta es la manera de entender el servicio público y de responder a las prioridades de gobierno: escuchar, invertir y actuar. Cuidar a nuestras escuelas es cuidar el presente y el futuro de Santa Coloma.