El día de Sant Jordi es una expresión viva de lo que somos como ciudad y de lo que queremos seguir siendo. Es el día en que las calles se llenan de libros y rosas, de gente, de niños y aprecio por la cultura y el talento local. Es una jornada que nos identifica y vivimos con alegría y un profundo sentimiento de pertenencia. Es una oportunidad para transmitir a las nuevas generaciones el valor de la tradición y de esta fiesta como rasgo de identidad cultural y, contando con las familias, las escuelas y las bibliotecas, acercar a los más pequeños y jóvenes a los libros y despertarles el gusto por la lectura.
El 23 de abril, la plaza de la Vila, la plaza del Reloj, el Mercado de Singuerlín y las cuatro bibliotecas de la ciudad se convertirán en los grandes escenarios de esta fiesta colectiva. Un año más, hemos preparado un amplio programa de actividades, con la implicación de entidades y librerías de la ciudad, que convierte esta celebración en una experiencia abierta, compartida, diversa y extendida en los barrios, con especial atención a las propuestas familiares e infantiles. También tendrán un papel destacado iniciativas como «Vive el Fondo», que refuerzan la dimensión comunitaria y familiar del día, así como las propuestas en las bibliotecas, con La Hora del Cuento y la participación especial del alumnado de los centros educativos, que aportan una mirada joven y creativa. Todo ello configura una programación rica, inclusiva y que invita a salir a la calle, a reencontrarnos ya hacer de la cultura un espacio vivo y cercano.
Esta celebración se inscribe en el marco del ciclo «Paraula de Santa Coloma», una iniciativa que reafirma nuestro compromiso con la cultura, la creación y el talento local, a la vez que es una expresión clara de una ciudad que lee, que escribe y que entiende la cultura como motor de crecimiento, cohesión y oportunidades. Quiero destacar también la recepción a los autores y autoras locales que han publicado recientemente, una oportunidad para reconocer su talento y compartirlo con la ciudadanía. Estoy convencida de que el próximo 23 de abril, Santa Coloma vivirá de nuevo un día vivo de cultura, emoción y encuentro, donde libros y rosas son los grandes protagonistas.