Este 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, en Santa Coloma volvemos a alzar la voz con convicción y orgullo por reafirmar un compromiso colectivo: la defensa de los derechos y la construcción de una sociedad más justa y democrática los 365 días del año. Hemos avanzado, sí, pero todavía persisten desigualdades estructurales, violencias machistas y discursos que cuestionan conquistas logradas después de décadas de lucha y movilización. Nuestro lema de este año es que sin mujeres no hay democracia. Porque una democracia que no garantiza la igualdad real es una democracia incompleta. Y también sabemos que más mujeres participando, decidiendo y liderando significa más justicia social y mejor futuro para toda la ciudadanía. Las mujeres construimos comunidad y transformamos la sociedad todos los días, y este reconocimiento debe traducirse en derechos efectivos y oportunidades reales.
En nuestra ciudad, esta fuerza colectiva tiene nombres y rostros: son las entidades del Consejo de las Mujeres, el tejido asociativo, las profesionales y activistas que, desde el compromiso feminista, hacen posible una rica, diversa y transformadora programación. Su trabajo es imprescindible para mantener viva la memoria, generar conciencia crítica e impulsar cambios reales en la educación, la cultura, la participación y la lucha contra las violencias machistas. En Santa Coloma reivindicamos los derechos de las mujeres los doce meses del año, porque forma parte de nuestra identidad, pero, especialmente, marzo se convierte en un tiempo para poner aún más el foco, para visibilizar luchas, para reforzar alianzas y para recordar que no podemos dar un paso atrás en libertades, igualdad y derechos.
Por eso quiero hacer un llamamiento a toda la ciudadanía a participar en el acto central del 8 de marzo en la plaza de la Vila, un espacio de encuentro para unir voces, reivindicaciones y esperanzas. Cuando las mujeres nos juntamos, la sociedad avanza. Cuando la ciudadanía se moviliza, la democracia se hace más fuerte. Que este 8 de marzo sea, una vez más, un grito compartido de dignidad, sororidad y futuro ilusionante. Por todas las que abrieron camino, por todas las que estamos y por todas las que vendrán. ¡Santa Coloma es y seguirá siendo una ciudad feminista!