Los innumerables cables eléctricos y de telefonía de distintas compañías, que están superpuestos en las fachadas de los edificios de Santa Coloma de Gramanet, afean nuestras casas. Cuando los operarios de esas compañías tienen que trazar una nueva línea, en lugar de retirar los cables en desuso, se limitan a colocar los cables de la nueva línea encima de los que ya estaban, y así poco a poco se crea un entramado de cables y de cajas negras de plástico, que se superponen unos a otros.
En el pleno de octubre de 2024, a propuesta del grupo municipal de VOX, se consiguió un acuerdo por el que el equipo de gobierno se comprometía a instar a las compañías eléctricas y de telefonía para que retirasen gradualmente los cables y las cajas inservibles. Ya han transcurrido catorce meses sin que tengamos constancia de que el Ayuntamiento haya hecho algo en este sentido.
Por lo visto este Ayuntamiento está más preocupado en cobrarle a los colomenses la nueva tasa de residuos camuflada en el recibo del agua, o en multar a los que tengan coches sin la etiqueta de la DGT por circular dentro de la ciudad en la Zona de Bajas Emisiones.