No hace falta más que ver las portadas de los principales medios internacionales para comprender que el desarrollo digital y tecnológico será clave en los próximos años. Los grandes estados ya han empezado a jugar la partida, conscientes de su impacto estratégico a corto, medio y largo plazo. A nivel local, la transformación digital que estamos viviendo, con el desarrollo de la inteligencia artificial o los proyectos de Smart City, tendrá un papel fundamental en el futuro inmediato. Vemos cómo se anuncian mejoras en la atención al ciudadano, combinando la atención personalizada con herramientas tecnológicas, que permiten que los servicios del Ayuntamiento sean aún más accesibles. Estoy convencido de que Santa Coloma no debe limitarse a aplicar estos avances únicamente en la gestión municipal.
Debemos ir más allá y aprovechar este cambio de paradigma para posicionar la ciudad como un referente en el área metropolitana con el objetivo de atraer inversiones y empresas en la ciudad para fomentar el empleo y la generación de nuevas oportunidades. Además, es esencial que el desarrollo digital no solo impulse la economía, sino que también contribuya a resolver problemáticas comunitarias, todo ello acompañado de iniciativas formativas que preparen a la ciudadanía para esta nueva realidad. Los cambios han llegado para quedarse, y en los próximos años será crucial estar atentos a las oportunidades que surjan en este escenario en constante evolución.