El uso eficiente de los medios de transporte debe permitir el desplazamiento de los ciudadanos con un coste y tiempo razonable, generando el menor impacto posible sobre el entorno y la calidad de vida de los ciudadanos.
Para lograr una movilidad sostenible hace falta:
- potenciar el uso racional del transporte privado que reduzca los niveles de contaminación atmosférica y sonora, la siniestralidad viaria,
- pero sobre todo fomentar y dar preferencia al transporte a pie, en bicicleta y a los medios de transporte colectivos de calidad. Al mismo tiempo, hace falta que nuestra ciudad sea accesible a todo el mundo, velando por las personas con movilidad reducida.