Alumnado y profesores consolidan el proyecto Centros por la Convivencia

Este pasado lunes 6 hemos celebrado la sesión de trabajo de Centros por la Convivencia al CRJMas Fonollar donde los principales protagonistas han sido los y las jóvenes de los institutos participantes en la edición de este año, que ha contado con la participación de INS Terra Roja, Numancia, Puig Castellar, El 9, La Bastida y Els Vinyes. Asimismo, esta edición hemos contando con la participación del alumnado del instituto Thalassa de Mongat.

En un mundo globalizado y de interconexionado hay que buscar espacios comunes de convivencia donde alumnas con realidades culturales y sociales diversas puedan generar espacios de conocimiento e intercambio. Estos espacios tienen que servir de referencia por el alumnado y también por el profesorado.

Rumores, convivencia, interculturalidad son los pilares clave sobre los cuales ha girado el espacio de trabajo. A través de dinámicas reflexivas hemos querido dar la voz a los y las jóvenes para recoger propuestas e inquietudes en relación a los conflictos.

Esta propuesta educativa ha promovido desde siempre la autocrítica, la actitud abierta y flexible y el compromiso de los participantes. El objetivo del proyecto es que la educación en valores esté presente en el ADN del centro, impregnando su Proyecto Educativo, contemplando la gestión de la convivencia desde diferentes áreas curriculares, así como desde las actividades de formación y sensibilización que tienen lugar dentro y fuera del espacio educativo.

Entre todos y todas, este curso hemos consolidado la estructura del modelo de Centros por la Convivencia. Aun así, mantenemos la voluntad y seguiremos trabajando para incluir en el resto de institutos públicos de la ciudad. Muchas gracias por la participación, un éxito de reflexiones y propuestas sobre los temas planteados.

El próximo mes de septiembre presentaremos las conclusiones y los compromisos de esta sesión, así como las líneas de trabajo del curso 2019/2020.

Todos juntos tejemos convivencia, tejemos Santako!